Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus II: Potenciar virtudes y puntos de mejora | LIFE Leadership School

Potenciar virtudes y puntos de mejora: Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus. Un modo de dar lo mejor de un@ mism@ en momentos de crisis

Publicado originalmente en: Liderago e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus II: Potenciar virtudes y puntos de mejora | LIFE Leadership School

Potenciar virtudes y puntos de mejora es un modo de aplicar  liderazgo efectivo ante la situación de alarma, incertidumbre y reto que estamos viviendo en estos días. Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus,  sabiendo que a mayor adversidad, mayor es el potencial de superación.

Así como en la pasada publicación de Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus nos centrábamos en la comunicación y empatía, con aplicaciones prácticas de escucha focal y emocional y ejercicios de perspectiva –e incluso de toma de decisiones-, ésta vez vamos a enfocarnos en potenciar virtudes y puntos de mejora. Es decir, de un lado sacar partido a aquellas cualidades, roles, tareas, habilidades que de por sí se nos dan bien y, de otro, determinar modos de mejorar aquellas que bien por desuso, desconocimiento, falta de práctica o características personales no se nos dan tan bien –e, incluso, se nos dan fatal-.

Dar lo mejor de un@ mism@ y fomentar lo mejor en l@s demás, no significa ser perfect@. Implica poner nuestros recursos y habilidades al servicio de una finalidad, aprender del proceso en sí y de los errores propios o ajenos. Tratar de ser perfecto no sólo nos pone en un estado emocional de demasiada presión –por encima del estrés óptimo- sino que, además, nos dificulta desarrollar nuestros propios puntos de mejora, y, por lo tanto, nuevas habilidades.

En el actual contexto de crisis, el estado de alarma ante el coronavirus covid-19, es precisamente cuando mayor diferencial  podemos causar con nuestras decisiones diarias, sea cual sea el ámbito de aplicación. Bien sea en un@ mism@, en casa con la familia, en el ámbito profesional, en nuestra comunidad, como sociedad.. .

En el peor escenario imaginable, dejaremos que nuestros puntos débiles, ante este panorama de cambios drásticos e incertidumbre, se apoderen de nuestra toma de decisiones. Con justificaciones de “mil colores y formas diferentes” para abandonarse a “falsos refugios personales”. Y cada un@ tiene los suyos, no necesariamente son los mismos para tod@s. ¿De qué estoy hablando? Pongo ejemplos:

De que  la persona que tiende a procrastinar (dejar para “mañana” o “más tarde” aquello que no apetece), encuentre ahora nuevas justificaciones para seguir haciendo lo mismo.

De que quien tiende a enajenarse de quienes les rodean “refugiándose” en el trabajo, su habitación, en Netflix o en otros “inapelables motivos”, siga ahora haciendo ahora lo mismo.

De que nuestro lado obsesivo encuentre ahora nuevas distracciones en las que “estar ocupado” como podría ser la transmisión de información no leída –ya no digo contrastada-, la obcecación en lo difícil e incómoda de la situación que estamos viviendo o en insulto gratuito a quien se considera no está haciendo lo correcto.

En el peor escenario imaginable, somos rígidos, no hay adaptación, no hay cambio. Somos víctimas del contexto que nos rodea, y sólo nos queda la queja o el insulto. Estamos ciegos ante el aprendizaje, sin ver posibilidades de mejora en nosotros mismos. Tan sólo en los demás.

Por otro lado tod@s tenemos nuestro “lado bueno”, aquel al que apelo al aplicar liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus: potenciar virtudes y puntos de mejora.

Potenciar virtudes y puntos de mejora: plantéate por un segundo qué se te da bien y qué no

Escuchar, construir, dibujar, inspirar, crear, cuidar, proteger, cocinar, tocar un instrumento, planificar, organizar, generar buen ambiente, analizar, dirigir, coordinar, trazar una visión, hacer deporte, aprender, bailar, sentir.. tod@s tenemos virtudes, cualidades que se nos dan mejor que otras. No obstante, en el contexto actual  de estado de alarma y confinamiento, seguramente nos veamos impedidos total o parcialmente para llevarlas a cabo. Normal. Peeeeero seguro que podemos encontrar maneras ingeniosas o creativas de adaptarlas al contexto que ahora tenemos a nuestro alrededor.

Tenemos la oportunidad de seguir ofreciendo aquello que somos capaces de hacer de manera adaptada, está en nuestra naturaleza humana.

2Potenciar virtudes y puntos de mejora: roles internos

Piensa en quien eres como un cúmulo de cualidades, características, gustos, emociones, pensamientos complejo, diverso y completo. Ahora trata de desagregar toda esa información en pequeñas partes de ti. Podrás identificar “partes de ti” como  por ejemplo -no tod@s estamos compuest@s de lo mismo- la parte tímida, la atrevida, la curiosa, la miedosa o precavida, la obcecada, la divertida, la justiciera, la sensible, la protectora, la conductora, laque lleva la contraria.. cada uno tiene sus partes, sus roles internos. Partes de nosotros que en función del momento y las circunstancias tienden a condicionar nuestros comportamientos. Podríamos hablar también de formas de ser.

El caso es que a algunas de ellas les damos más protagonismo que a otras en nuestra vida. Y de esas a las que damos protagonismo, algunas dan forma a alguna de esas virtudes de las que hablaba antes. Son roles internos que se nos da bien desempeñar.

Potenciar virtudes desde nuestros roles internos ante estas circunstancias críticas implica sacar de nosotros intencionadamente –a propósito de hacerlo- algunos de esos roles internos que se nos dan mejor, aunque la situación a nuestro alrededor ahora no sea la que naturalmente propicia que surjan esos determinados roles.

Por ejemplo, una persona que en situaciones profesionales es muy buena vendiendo, desde su rol interno “comercial”, puede ahora confinada en su casa proponerse potenciar ese rol interno de manera intencionada y sacar su parte comercial para “vender” a quienes están a su alrededor determinada emoción o perspectiva satisfactoria deseada por éstos. Se puede plantear como un juego o simplemente ofreciendo de manera adaptada virtudes personales. Es decir, seguir ofreciendo partes de ti que se te dan bien, con intención de hacerlo. Eso contribuye tanto a tu propio bienestar como al de los que te rodean, en eso consiste el potenciar virtudes desde los roles internos.


Otras partes de nosotros no se nos dan tan bien. Son roles internos que puede que no tengamos muy por la mano, nos cueste darles vida aunque en el fondo tengamos ganas de hacerlo. Conozco muchas personas que quieren dar rienda suelta a su lado calmado y sin embargo les cuesta horrores hacerlo. Pues potenciar puntos de mejora en cuanto a roles internos tiene que ver con identificar, entrenar y desarrollar esas partes de nosotros que aunque no se nos dan bien, sabemos de antemano el potencial beneficio que nos brindarían dándoles mayor protagonismo.

Por ejemplo, una persona que pese a hacerse responsable de quienes tienen a su alrededor, pese a tener mucha iniciativa, tiene un rol interior de “cuidador” que le cuesta desempeñar. Sabe de antemano que le gustaría esa parte de sí misma, que le proporcionaría placer a sí misma y a quienes le rodean, pero no suele pensar en ello. Y por lo tanto su parte “cuidadora” queda siempre a la espera. Darle una oportunidad intencionada implicaría en esta persona dedicar o dedicarse 5 o 10 minutos a actuar desde esa parte de sí misma. Cuidándose a sí misma –de la manera en que se quiera- o a alguien a su alrededor. Eso es entrenarse en potenciar puntos de mejora, aplicando liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus. Aprovechar este cambio en el panorama desarrollando roles internos que tenemos un poco abandonados.

Potenciar virtudes y puntos de mejora: roles externos

Los roles externos son roles generalmente asociados a una función, y por lo tanto,  más fáciles de observar desde el exterior. Ser madre o padre es un rol externo. Ser la jefa, el cocinero, la enseñadora, el conductor, la compradora o el arreglador son roles externos que podemos advertir observando partes más exteriores de nuestra manera de ser.

Desde el punto de vista de los roles externos, potenciar virtudes implica desempeñar funciones, acciones que generalmente tenemos asociadas a un contexto de normalidad y aplicarlas ahora en este contexto de confinamiento o estado de alarma.

Por lo tanto este ejercicio empieza planteándote que funciones se te dan bien, en general. Puedes pensar en distintos contextos: en casa, en el trabajo, en las relaciones, en cuanto a tus aficiones… Si siempre has sido un cocinillas, no hay mejor excusa que el confinamiento para dar rienda suelta a tu mejor menú. Si eres un organizador nat@ en el trabajo ahora es el momento de aplicarlo en casa y organizar ese dichoso armario repleto de trastos. Si uno de los roles externos que mejor se te dan es el de planificar, ahora es el momento de planificar las vacaciones del próximo año.

Es decir, potencia aquellos roles que se te den naturalmente bien y aplícalos a tu contexto actual.


En cuanto al desarrollo de los puntos de mejora sobre roles externos partimos de la base de que lo habitual es que no todas las funciones se nos den bien. Seguro que hay roles externos que son ajenos para ti. Desde este prisma es momento de aprender cosas nuevas y probar nuevos hábitos. Tómatelo con calma, no hace falta que de la noche al día te conviertas en una persona completamente nueva, pero sí que te apliques de manera intencionada a adoptar funciones que normalmente no desempeñas, y le dediques un buen rato en tu día a día.

Se trata de abrirse a aprender, a practicar, desarrollar funciones que seguramente de antemano no nos aportan nada y entregarse a la práctica. En el peor de los casos te habrás entretenido haciendo algo que pocas veces antes –o nunca- antes habías hecho.

Para que quede claro pongo un ejemplo cotidiano. En casa podríamos cambiar los roles externos, las funciones que habitualmente cada un@ desempeña. Aceptar comer los macarrones con tomate y queso de tu hij@ adolescente, o que sea otr@ (al que habitualmente lo haría) el que pinte esa pared que hace tanto tiempo queréis pintar de blanco, o el que friegue el suelo o juegue a la consola o lea un libro.. se trata de desarrollar nuestros puntos de mejora desde el prisma de los roles externos, las funciones.

En esta publicación liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus: potenciar virtudes y puntos de mejora la clave estar en abordar ese dar lo mejor de ti mismo y fomentar lo mejor en l@s demás, con intención. Para conseguir algo.

Se me ocurre que como finalidad común, compartida, seguramente tengamos la salud y la felicidad en estos tiempos de crisis. Centrémonos en ello.

Si crees que éstos ejercicio de Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus sobre comunicación y empatía, no son para ti por tus circunstancias actuales, seguiremos con otros ejercicios y temas relacionados mientras dure este estado de alarma, temas como:

  1. Comunicación y empatía
  2. Iniciativa, disposición al cambio y resiliencia
  3. Inteligencia Emocional Aplicada
  4. Mentalidad positiva
  5. Gestión de niñ@s y adolescentes

¡Conoce experiencias inspiradoras: nuestros trekkings, campamentos para adolescentes, cursos y talleres de Inteligencia Emocional y Liderazgo!

Pablo Lapuente coaching

Pablo Lapuente es Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School  y La Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban, Formador y Coach especializado en PL Coaching Lleida en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional.  Guía de Montaña y de Piragüismo

Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus I: comunicación y empatía | LIFE Leadership School

Publicado originalmente en: Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus I: comunicación y empatía | LIFE Leadership School

Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus I: comunicación y empatía

Sobre cómo podemos aplicar liderazgo efectivo ante la situación de alarma, incertidumbre y reto que estamos viviendo en estos días. Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus,  sabiendo que a mayor adversidad, mayor es el potencial de superación.

Dar lo mejor de un@ mism@ y fomentar lo mejor en l@s demás. Esa es la verdadera finalidad de un liderazgo efectivo. Lo que acaba pasando en algún punto del camino de conseguirlo es fruto de infinidad de variables, algunas de ellas ni las imaginamos, otras no las controlamos, y otras, aunque las podamos gestionar, no lo hacemos de un modo efectivo. Pero a veces lo conseguimos, lo logramos y mejoramos nuestra propia vida, la de los demás o –incluso- la vida en sí misma.

Vivimos en un sistema abierto, somos un sistema abierto, y dinámico, donde el cambio es una constante, el conflicto, los retos y la incertidumbre son parte intrínseca de la vida. Y ahora, ante este reto universal que supone la situación de alarma que estamos viviendo, tenemos una oportunidad única de superarnos, de dar lo mejor de nosotros mismos y fomentar lo mejor en los demás, con infinidad de maneras y formas de hacerlo. Aplicando Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus Covid-19, veamos cómo funciona.

Para empezar, hemos de comprender desde donde vive cada persona esta situación. A nada que levantemos un poco la cabeza, nos asomemos por la ventana, o –incluso- hagamos el ejercicio empático de pensar en otra persona, veremos que no tod@s vivimos esta situación de alarma de la misma manera.

El coronavirus Covid-19 ha pillado a algunas personas ya enfermas, a otras muy lejos de casa, o en la calle, o sin empleo, o en medio del fallecimiento de un ser querido, embarazadas a punto de dar a luz. A otras les ha sorprendido trabajando en el sistema sanitario, o a cargo de un montón de sueldos que pagar, o en órganos de decisión de las autoridades, o en los cuerpos de seguridad, o solas y aisladas, o en concurridos focos de contagio, o en casa con niñ@s y adolescentes, o en medio de una relación conflictiva, o con miedos, procesos de cambio… A cada un@ nos ha pillado en una situación distinta –con unas necesidades prioritarias distintas- y aún así a tod@s nos ha trastocado los “planes”. El cambio, el drástico cambio en nuestro día a día, en nuestra rutina, es vivido de maneras muy diversas y, aunque nos cueste aceptarlo, todas son reales.

Por lo tanto, desde el prisma del liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus, algo que podemos aportar es curiosidad, respeto y valentía ante otros puntos de vista y perspectivas distintas. De hecho, es una oportunidad única de comprender realidades ajenas que –sin coronavirus de por medio- viven millones de personas en el mundo en su cotidianidad.

En mi caso, me acuerdo de pueblos como Nepal, donde hoy en día no poder acceder a un tratamiento médico por su inexistencia o por falta de recursos, forma parte del día a día. Así como el no disponer de agua corriente o luz en el hogar. Y otras muchas cosas que comúnmente damos por hechas en nuestra rutina. Millones de personas en el mundo viven sin acceso a tratamientos médicos ni “planes” a largo plazo, sin necesidades cubiertas que aquí consideramos básicas.  Es una oportunidad única de valorar más las pequeñas cosas de la vida.

¿Cómo aplicar habilidades de liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus covid-19 y la actual situación de alarma? Se puede hacer a diferentes niveles, e incluso bajo distintos roles. Lo más importante es afrontar el reto ante nosotros, y esto se puede hacer de modos muy distintos.

Para algunas personas el reto consistirá en saber parar, descansar de whatsapp y pantallas, dedicarse al silencio, la meditación y la calma. Para otras, sin embargo, consistirá en abrirse al mundo, aportando aquello que mejor sabe hacer, aunque sea de un modo adaptado a la nueva situación. Para algun@s el reto consistirá en gestionar a los demás a su alrededor, y para otr@s el hecho de gestionarse a sí mism@s. El liderazgo efectivo es así, dinámico, diverso y adaptado a un@ mism@, las relaciones a su alrededor y el contexto en que tengan lugar.

En esta publicación nos vamos a centrar en un área concreta, la comunicación y la empatía. A continuación algunas propuestas prácticas para dar lo mejor de un@ mism@ y fomentar lo mejor en l@s demás:

Ejercicios de comunicación aplicada y empatía

Muchas personas siguen trabajando, incluso a destajo. Sin embargo otras muchas están confinadas en casa, con pocas oportunidades de salir e interaccionar. No obstante, bien por teléfono o bien con quien compartimos vivienda (padres, madres, hij@s, pareja, compañer@s) podemos aplicar los siguientes ejercicios de comunicación efectiva con la intención de abrir nuestro foco a los demás y fomentar nuestra propia empatía. Secundariamente mejoraremos relaciones y empoderaremos a aquellas personas con las que los apliquemos. Aconsejo tomarlo como un juego o bien como un entrenamiento, como si fuese un deporte

Ejercicio de escucha focal

En este juego/ejercicio intervienen dos personas. Una que ejercerá el rol de EXPLORADOR/A y otra que será la persona EXPLORADA.

Para la PERSONA EXPLORADA su objetivo es ser un@ mism@ y dejarse llevar por el explorador/a .

Para el rol de EXPLORADOR/A su objetivo será el de entregarse al servicio de la otra persona, más allá de los propios pensamientos y opiniones. Es como transformarse en un extraterrestre recién llegado que tan sólo quiere conocer la realidad de la otra persona sin opinar, aplicando curiosidad infantil infinita. Para ello resulta útil centrarse tan sólo en realizar preguntas abiertas (cuya respuesta es distinta de la de sí o no) como aquellas que empiezan por:

  • ¿Qué..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuándo..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuánto..?

El secreto está en la curiosidad y en escuchar enfocándose en las palabras que surjan de la persona explorada*, observando –si es que es en formato presencial-  el triángulo formado por ojos, nariz y boca. Por vía telefónica resulta útil cerrar los ojos y saborear de lleno el mensaje que nos transmita la persona explorada.

*Muchas veces escuchamos desde nuestros propios pensamientos e ideas, como escuchando a los demás desde nuestra propia vocecilla interior. Por ejemplo cuando nos explican una experiencia sobre una vivencia que –consideramos- hemos vivido también previamente. Sin darnos cuenta tendemos a hacer preguntas para verificar si lo han vivido de la misma manera. Imagina que te están explicando una experiencia sobre un restaurante al que ha ido esa persona. Es un restaurante al que sueles ir, y empiezas a preguntar si ha probado aquel plato o aquel otro.. Ya has caído en un nivel de escucha de tu voz interior, perdiendo el enfoque en la experiencia real de la otra persona.

Y, ¿sobre qué temas explorar?

Si la conversación es con una persona adulta, estos temas suelen ser muy productivos:

  • Las mejores vacaciones de su vida, el mejor viaje
  • Sobre cómo fue su infancia
  • Lo que le apasiona y le hace vibrar
  • Momentos de superación personal
  • Qué es lo más importante en su vida
  • Personas que admira o ha admirado
  • Si hubiese de llevar otro tipo de vida distinta, cómo escogería que fuese
  • Papeles de película que le gustaría representar

Si la conversación es con un adolescente o un/a niñ@, adaptando un poco el lenguaje:

  • Si llegase a un planeta virgen, que fuese su planeta, cómo le gustaría que fuese
  • Animales que le guastaría ser y cualidades preferidas
  • Qué tipo de vida le gustaría llevar en 10 años
  • Qué es lo más importante ahora en su vida
  • Si hubiese de hacer un viaje o excursión, qué le gustaría ver y experimentar

La curiosidad puede no tener límite si no nos quedamos en la superficie y seguimos preguntando sobre detalles ajenos, sobre realidades ajenas. Tratando de descubrir nuevas miradas, por el puro placer de servir a los demás,  descubrir y –sobretodo- de entrenarse, desarrollar o pulir habilidades de liderazgo e inteligencia emocional aplicadas, en este caso, a la comunicación y la empatía.

Hemos establecido la finalidad del juego-ejercicio, el objetivo de los roles de EXPLORADOR/ y EXPLORAD@, ahora es momento de hacer rondas de entre 10’ y 30’, para luego intercambiar los roles.

2Ejercicio de escucha emocional

En este juego/ejercicio intervienen también dos personas. Una que ejercerá el rol de EXPLORADOR/A y otra que será la persona EXPLORADA.

Para la PERSONA EXPLORADA su objetivo es ser un@ mism@ y dejarse llevar por el explorador/a .

Para el rol de EXPLORADOR/A su objetivo será el de entregarse al servicio de la otra persona, más allá de los propios pensamientos y opiniones. Es como transformarse en un extraterrestre recién llegado que tan sólo quiere conocer la realidad emocional de la otra persona sin opinar, aplicando curiosidad infantil infinita. Para ello resulta útil centrarse tan sólo en realizar preguntas abiertas (cuya respuesta es distinta de la de sí o no) como aquellas que empiezan por:

  • ¿Qué..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuándo..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuánto..?

Hasta aquí es muy parecido al ejercicio anterior, la diferencia radica en que ahora las preguntas van orientadas a la energía, “onda” y emociones de la persona explorada. Por lo que añadiremos preguntas como:

  • ¿Qué implica “eso” para ti?
  • ¿Cómo te sentías entonces?
  • ¿Cómo te hace sentir “eso” ahora?
  • ¿Qué sensaciones te producía/produce?
  • Si “eso” fuese un color, cuadro o paisaje, un olor, una comida, una sensación, una textura, una canción.. cuál sería?

El secreto en este caso también está en la curiosidad y, en este caso, escuchar enfocándose en lo qué transmite, el tono de voz y los gestos de la persona explorada*, observando –si es que es en formato presencial-  sus gestos y posturas, preguntándole por ellos sin interpretarlos. Por vía telefónica resulta útil cerrar los ojos y saborear de lleno las tonalidades de las palabras que nos transmita la persona explorada.

*Muchas veces escuchamos desde nuestros propios pensamientos e ideas, como escuchando a los demás desde nuestra propia vocecilla interior. Por ejemplo cuando nos explican una experiencia sobre una vivencia que –consideramos- hemos vivido también previamente. Sin darnos cuenta tendemos a hacer preguntas para verificar si lo han vivido de la misma manera. Imagina que te están explicando una experiencia sobre un restaurante al que ha ido esa persona. Es un restaurante al que sueles ir, y empiezas a preguntar si ha probado aquel plato o aquel otro.. Ya has caído en un nivel de escucha de tu voz interior, perdiendo el enfoque en la experiencia real de la otra persona.

Las emociones aún pueden ser consideradas tabú o un “terreno complicado” en algunas personas, por lo que aportar valentía, también es útil para este juego-ejercicio.

Y, ¿sobre qué temas explorar? Podemos emplear los mismos que en el ejercicio anterior o aportar temas nuevos. Creatividad al poder.

Si la conversación es con una persona adulta, estos temas suelen ser muy productivos:

  • Las mejores vacaciones de su vida, el mejor viaje
  • Sobre cómo fue su infancia
  • Lo que le apasiona y le hace vibrar
  • Momentos de superación personal
  • Qué es lo más importante en su vida
  • Personas que admira o ha admirado
  • Si hubiese de llevar otro tipo de vida distinta, cómo escogería que fuese
  • Papeles de película que le gustaría representar

Si la conversación es con un adolescente o un/a niñ@, adaptando un poco el lenguaje:

  • Si llegase a un planeta virgen, que fuese su planeta, cómo le gustaría que fuese
  • Animales que le guastaría ser y cualidades preferidas
  • Qué tipo de vida le gustaría llevar en 10 años
  • Qué es lo más importante ahora en su vida
  • Si hubiese de hacer un viaje o excursión, qué le gustaría ver y experimentar

La curiosidad puede no tener límite si no nos quedamos en la superficie y seguimos preguntando sobre detalles ajenos, sobre realidades ajenas. Tratando de descubrir nuevas miradas, por el puro placer de servir a los demás,  descubrir y –sobretodo- de entrenarse, desarrollar o pulir habilidades de liderazgo e inteligencia emocional aplicadas, en este caso, a la comunicación y la empatía.

Hemos establecido la finalidad del juego-ejercicio, el objetivo de los roles de EXPLORADOR/ y EXPLORAD@, ahora es momento de hacer rondas de entre 10’ y 30’, para luego intercambiar los roles.

Juego de perspectivas

En este ejercicio pueden intervenir una, dos o más personas, en función de las circunstancias. La finalidad del mismo es facilitar en un@ mism@ o en l@s demás la capacidad de obtener y generar distintas perspectivas sobre un determinado tema. Como consecuencia se desarrolla la capacidad empática, la creatividad y, llevado a otro contexto, incluso se puede aplicar a la toma de decisiones.

Para much@s de nosotr@s estos días estaremos en modo “monotema” con el coronavirus covid-19. Otr@s, por elección o por circunstancias, tendrán otros tópicos “encima de la mesa”. En cualquier caso este juego de perspectivas requiere comenzar poniendo un tema o tópico neutro “encima de la mesa” es decir, definir sobre qué se está hablando.

Es necesario que el tema o tópico definido sea lo más neutro posible. Por neutro me refiero que no está decantado u orientado de antemano en algún sentido o perspectiva concreta.

Por ejemplo, en el caso del coronavirus, es muy diferente definir el tópico como CORONAVIRUS, que hacerlo  como GESTIÓN DEL CAMBIO, AFRONTAR UNA ENFERMEDAD, GESTIÓN DEL CAMBIO, INCERTIDUMBRE, MIEDO. Más o menos he ordenado los tópicos de mayor a menor nivel de neutralidad. Por lo que si queremos hacer más neutros los temas INCERTIDUMBRE o MIEDO, sólo tenemos que añadirles una acción “neutralizadora” como GESTIÓN DE LA INCERTIDUMBRE o CÓMO AFRONTAR EL MIEDO.

Una vez definido el tema o tópico, empezamos con una primera ronda de exploración (aplicar los dos ejercicios anteriores, resulta muy útil) sobre cuál es la perspectiva actual de cada un@. Se puede hacer preguntando o simplemente dejando que la/s otra/s persona/s expresen su modo de ver el tópico. Cada persona que intervenga pone nombre a su perspectiva. Si al definir una perspectiva surgen en esa persona otros puntos de vista, es necesario separarlos para no “contaminar perspectivas”. Es decir, esa persona aporta de inicio dos perspectivas distintas.

En cada ronda es obligatorio aportar una nueva perspectiva, y si no sale por sí misma, podemos preguntarle a esa persona sobre cómo sería el punto de vista sobre “EL TÓPICO” de:

  • Cualquier objeto que le rodee
  • Cualquier personaje de la historia o ficticio
  • Cualquier animal
  • Personas de cualquier otro país
  • De elementos de un paisaje

Cada perspectiva debe ser descrita como poco con:

  • qué sensaciones y emociones provoca en un@ mism@
  • a qué tipo de decisiones le lleva
  • al modo de afectar sobre los demás
  • y se puede completar con la información que se quiera

Por ejemplo:

1.Fijado el tópico como “CORONAVIRUS”,

2.En mi ronda de definición de mi perspectiva inicial he hablado de los nervios, del miedo al contagio de mis padres, de mi futuro profesional, de si nos quedaremos sin trabajo y de que todo ello me lleva no decidir nada más que llenar la nevera y la despensa de comida. A esta perspectiva la he llamado “INCERTIDUMBRE”

3.El resto de personas han añadido sus respectivas perspectivas. Y cuando me han preguntado por una nueva perspectiva, no me salía nada. Pero al preguntarme sobre cual sería el punto de vista del cielo sobre el tópico del “CORONAVIRUS” he dicho: que lo ve como una oportunidad de vaciarse de Co2 y contaminación. De estar tranquilo sin tantos aviones de un lado para otro, que él va a seguir estando ahí cuando todo esto pase y que si me ha de llevar a alguna decisión es la de tener esperanza y ocuparme de ayudar a otras personas. Al final a esta nueva perspectiva la he llamado “ESPERANZA”.

Finalmente, cuando entre todos se tienen bastantes perspectivas definidas y nombradas (entre 5 y 10 puntos de vista distintos), cada un@ escoge la nueva perspectiva con la que quiere tomarse el tópico definido inicialmente. Y si además, se definen acciones concretas de cómo hacerlo, tenemos hasta un plan de acción.

Como decía al inicio, este ejercicio se puede realizar en solitario, en pareja o en grupo, incluso por teléfono.

Si crees que éstos ejercicio de Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus sobre comunicación y empatía, no son para ti por tus circunstancias actuales, seguiremos con otros ejercicios y temas relacionados mientras dure este estado de alarma, temas como:

  1. Potenciar virtudes y desarrollar puntos de mejora
  2. Iniciativa, disposición al cambio y resiliencia
  3. Inteligencia Emocional Aplicada
  4. Mentalidad positiva
  5. Gestión de niñ@s y adolescentes

Aunque nos cueste, seguimos adelante.

 

¡Conoce experiencias inspiradoras: nuestros trekkings, campamentos para adolescentes, cursos y talleres de Inteligencia Emocional y Liderazgo!

Pablo Lapuente coaching

Pablo Lapuente es Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School  y La Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban, Formador y Coach especializado en PL Coaching Lleida en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional.  Guía de Montaña y de Piragüismo

Inteligencia Emocional: leer las señales

Claves para emprender o re-emprender el desarrollo de la inteligencia emocional: leer las señales.  Para identificar qué es mejorable y poder ponernos manos a la obra, de un modo enfocado, intencionado y eficaz, es necesaria una actitud de conexión

No saber dónde se está, tener sensaciones de inseguridad, de estar a la deriva en un mar impredecible y amenazante o pensar que el mundo está en nuestra contra pueden ser buenos indicadores.

También puede serlo el pensamiento recurrente de que los demás son los que nos hacen sentir mal, tienen “la culpa” de nuestros males sin haber puesto nada de nuestra parte que lo haya facilitado.

Es decir, una manera de detectar indicadores de que algo he de cambiar para que la situación mejore son las propias señales internas: sensaciones, pensamientos, emociones.

Pero a veces nos cuesta conectar con ellas. Es como si los hilos que unen  aquello que “hacemos” con aquello que “sentimos” estuviesen rotos, insensibles. Sin tiempo para la reflexión, en un estado de rapidez continuada, sin pausa, con el justo reposo como para seguir adelante, corriendo, con prisas, acumulando experiencias no sentidas, sólo hechas. Con un constante proceso mental para tratar de anticiparse y ganar tiempo. Tiempo que nunca acaba llegando realmente.

Vista desde fuera, podríamos ver una persona que camina veloz, un punto por delante de quien la acompañe. O que pregunta poco a los demás, sobre los demás. Más bien si pregunta, lo hace en base a sus propios pensamientos. El contacto visual ojo con ojo es breve. O también podríamos percibir que su tono de voz  no está adaptado a la distancia existente con sus interlocutores, por encima o por debajo. Podríamos ver a alguien que hace mucho que no disfruta del silencio, de un paseo relajado, de conectar con las personas que le rodean o de, simplemente,  pararse un rato a respirar.

Por lo tanto, otro modo de identificar indicadores es observar señales externas: en base a nuestro comportamiento y pautas relacionales. Si al hacerlo observo que hace demasiado que no paro, que no reflexiono, que no conecto, que sólo corro.. por fin te has dado cuenta de algo sumamente importante sobre la inteligencia emocional: leer las señales.

Conciencia y gestión. Darse cuenta de algo y actuar en consecuencia. El primer paso para el desarrollo de la inteligencia emocional, es ser consciente. Y aún así siempre habrá algo que se nos escape.  ¿Ser consciente de qué? De señales. De lo que sucede por dentro y por fuera. Creo que es más fácil interpretarla como una actitud de querer darse cuenta, reconocerse a un@ mism@ por dentro (sensaciones, pensamientos, emociones) y por fuera (hábitos, patrones de conducta, modo de relacionarnos).

Inteligencia emocional: leer las señales. ¿Qué puedo hacer al respecto? Pautas generales:

  • Date aunque sean 3 minutos al día para ti.  Respira conscientemente, observa por la ventana o preguntarte cómo te sientes por dentro
  • Trata de curiosear en modo infantil, preguntando exclusivamente sobre la historia, emociones o pensamientos de los demás, no sobre lo que tu piensas al respecto
  • Si vives con más personas (pareja, amig@s, compañer@s) trata de tener aunque sea 10 minutos de calidad, calma y atención exclusiva para ellas
  • Observa tu cuerpo con ternura, dedícate cuidado incluso para sentirte
  • Una vez al mes trata de estar sól@ durante unas horas, dando un paseo, saliendo a la naturaleza o simplemente observando a la gente pasar
  • Repasa tu vida, y cómo estás “caminándola”. Trata de definir hacia dónde la quieres llevar, y los cambios que has de afrontar para ello
  • Si todo esto te supera, pide ayuda a tus personas más cercanas. No pasa nada. Tod@s podemos pasar por un momento así en la vida, no somos perfectos, y no pasa nada
  • Trata de introducir lentitud y sensibilidad en algunas cosas cotidianas, como comer, pasear, escribir, tocar, sentir..

Porque al final, como consecuencia, mejorarás tu primer paso en el desarrollo de la inteligencia emocional: leer las señales. Ser un poco más consciente de lo que pasa a tu alrededor y dentro de ti. Con la finalidad de mejorar tu vida, y la de los demás a tu alrededor.

Pablo Lapuente es Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School
Formador y Coach especializado en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional
Guía de Montaña y de Piragüismo

LIFE Regalos para ti | LIFE Leadership School

Empezamos nuevo año. Seguramente a estas alturas ya nos hemos planteado nuevos -y viejos- propósitos. La vorágine de la Navidad ya empieza a quedar lejos y poco a poco nos vemos inmersos de nuevo en el día a día. Para nosotr@s es un momento ideal para celebrar lo que hemos conseguido el año anterior, incluso de tomar nota de aprendizajes y puntos de mejora, pasar página y encararnos a lo que está por venir.Por eso nos gustaría compartirlo contigo, al fin y al cabo, son regalos para ti y l@s tuyos. ¡A por ellos! Equipo de LIFE

Publicado originalmente en: LIFE Regalos para ti | LIFE Leadership School

Este año incorporamos como nueva «aula» el LIFE Trekking PATAGONIA, hemos aplicado la propuesta de ampliar la duración de los Campamentos para adolescentes , y seguimos lanzando la Carros de Foc LIFE,  programas para equipos de alto rendimiento desde La Escuela de Liderazgo by EDURNE PASABAN, talleres y cursos sobre liderazgo e inteligencia emocional, comunicación, gestión de coflictos, coaching..

¡Gracias por vuestro entusiasmo, nos inspiráis!

Trekking LIFE Alpes Dolomitas: Para una vida más consciente | LIFE Leadership School

Trekking LIFE Alpes Dolomitas: para una vida más consciente implica poner foco activo en un@ mism@, dedicarnos más atención: la respiración, sensaciones corporales, la inmensidad de los pensamientos y los mensajes de las emociones

Artículo publicado originalmente en : Trekking LIFE Alpes Dolomitas: Para una vida más consciente | LIFE Leadership School

En unas montañas y valles patrimonio de la humanidad, consideradas por Reinhold Messner como obras de arte, hemos acudido a poner foco activo en nosotr@s mism@s, a dedicarnos más atención: la respiración, las sensaciones corporales, la inmensidad de los pensamientos, la profundidad y mensajes de las emociones. El reto: hacerlo superando los 9.000 metros de desnivel positivo acumulado y los 135 kilómetros de recorrido del Trekking LIFE Alpes Dolomitas. Y lo hemos conseguido, incluso sobreponiéndonos a la adversidad.

Sentir la immensidad. Desde la ventana del mini-bus el horizonte se acercaba bruscamente a una mirada atónita, ilusionada y temerosa del reto que afrontaríamos día tras día, a partir de mañana. Paredes de calcárea flanqueaban profundos valles, y el agua huía drástica de allí donde precisamente íbamos, la base del macizo de la Marmolada (3.343 metros), desde donde ya a pie, y con una media de 11 Kg en la mochila, comenzaba nuestro trekking.

Respirar. Tomar conciencia de la sensación de inspirar. Lenta y profundamente. Y de la sensación de expirar. Prestar atención a este simple y esencial mecanismo de nuestra vida, y hacerlo con aplicación deportiva: de ir a nuestro ritmo, de optimizar nuestra energía, de vaciar la cabeza de pensamientos superfluos, de centrarnos. Así planteamos las primeras jornadas y todas las grandes pendientes a superar. No resultaba fácil. Es curioso como frecuentemente dejamos de lado aquello más importante conducidos por las prisas o la rutina del día a día.

Observar y conectar con el entorno. Subiendo hacia las Cinque Torri y el Pico de Lagazuoi (2.835m), antiguas trincheras y vías ferratas nos recorsaban que la humanidad también posee la capacidad de destruir y destruirse, pues éste fue uno de los frentes de la Primera Guerra Mundial. Especialmente estático por lo abrupto del terreno, ambos bandos practicamente tansólo pudieron mantener posiciones a uno u otro lado de las montañas. Pararnos a sentir nuestro alrededor, aunque sólo fuese en breves instantes, nos acercaba a la magnitud de la naturaleza, como entidad viva y eterna. Los paisajes eran espectaculares; los refugios, cómodos; la compañía, muy grata; y la comida, bien sabrosa.

 

¿Qué te ha aportado esta experiencia? Testimonios

«Centrarme en lo que es más importante, dedicarle tiempo y enfocarme en cosas concretas»

«Tomar más conciencia, superación personal»

«Bagaje en la vida, -¡tú puedes!-»

«Equilibrio»

«Una experiencia que la vives desde dentro, cada un@ ve una montaña diferente»

«Alegría inmensa, quiero más»

«Superexperiencia, un espectáculo de la naturaleza»

«Nosotr@s formamos parte del paisaje, gratitud»

«Cada día es un reto, una manera de crecer»

«Ideal para conectar con la naturaleza y después con el resto de mi vida»

«Eres tú el que camina y lleva la mochila»

«Desconectar, dejar lejos al estrés»

«Mires donde mires todo es como una postal»

«Poder parar y dedicarse atención»

«De esas vacaciones que recuerdas toda la vida»

 

Meditar y disfrutar del silencio. El profundo y solitario valle de Travenanzes suponía una de las etapas fuertes de la ruta, por la combinación de su desnivel negativo acumulado (1.500 m), por su distancia recorrida (19 km) y por la acumulación de cansancio de jornadas anteriores. Además, acababa con una fuerte subida. Aún sin haber superado el 50 % del trekking, la cabeza empezaba a generar algún pensamiento boicoteador: ¿podré acabar el trekking?, ¿aguantarán mis pies? ¿o las rodillas? ¿estará todo bien en casa? ¿y en el trabajo? ¿estaré ralentizando al grupo?… era importante mantener la cabeza equilibrada y enfocada en las sensaciones, aprendiendo a medir el esfuerzo hacia una mejora del rendimiento individual y grupal. Meditaciones sobre la respiración y las sensaciones nos ayudaron a mantener la autogestión necesaria para continuar disfrutando.

Superación y conciencia corporal. Cuando te das cuenta de que estás superando la mitad del reto que tienes entre manos, todo aquello que te ha impulsado hasta aquí, se vuelve más claro. Y si además lo simbolizas ascendiendo el Pico de Lavinores (2.510m), con 360 grados de gozo y agradecimiento a tu alrededor, el pecho se infla y se eleva. La tarde redondeó la jornada, pues la dedicamos a ejercicios de propiocepción y conciencia corporal. Agradeciendo a cada parte de nuestro cuerpo que nos hubiesen llevado hasta aquí y, a la vez, animarlas a seguir adelante.

Resiliencia gestión de expectativas. Valle tras valle el trekking nos iba mostrando diferentes pasisajes, culturas y tipos de cervaza. El impacto del hermetismo propio de los valles primarios en regiones montañosas tan extensas como los Alpes Dolomitas resultaba palpable incluso hasta en el tipo de comida. A uno de los dos equipos con los que recorrimos la ruta, súbitamente la meteorología cambió: la lluvia y la nieve nos acompañaron durante los 3 días siguientes. En el contexto de un trekking, si llueve durante todo el día, comporta afrontar incomodidades pues resulta difícil secar toda la ropa en los refugios, y también porque ya sea por condensación como por colapso de la capa impermeable acabas caminando con la ropa húmeda, o mojada. Los paisajes no dejan de ser más salvajes y auténticos pero, eso sí, las vistas no son las mismas. Pasamos al lado de las colosales Tre Cime di Lavaredo, míticas también por haber sido consideradas durante muchos años como no-escalables, y aunque no disfrutamos plenamente de sus vistas, aceptamos el momento con la motivación de adaptarnos a las circunstancias. Nunca habíamos caminado tan mojados -literalmente de arriba a abajo- durante tanto tiempo y, aun así, llegar tan satisfechos al siguiente cálido y acogedor refugio.

Juntos acabamos logrando los objetivos: completar la ruta, disfrutar de la experiencia y aprender desde la práctica por una vida más consciente. Con la mirada nostálgica del lago Soraposs y del imponente Monte Cristallo, el trekking llegaba a su fin en Cortina d’Ampezzo. Agradecidos a los Dolomitas, los 10 días de caminar paso a paso cargando con lo mínimo en una naturaleza espectacular dió paso a otro tipo de belleza y ritmo: Venezia. Ciudad única en el mundo por su historia, arte y constitución, que saboreamos descubriendo curiosidades tales como que es precisamente la madera de los Dolomitas la que fundamenta gran parte de la ciudad. Un final que cerró el círculo y que puso, sin lugar a dudas, la guinda a un viaje inolvidable.

Si te interesa, esta es la ficha de este experiencia formativa: https://www.lifeleadershipschool.com/tienda/life-trekking-dolomitas/

Y este año.. NOVEDAD: ¡PATAGONIA!


Pablo Lapuente y Toni Abelló
Pablo es Coach/formador y Toni es formador y diseñador de contenidos. Desarrollan habilidades de Inteligencia Emocional y Liderazgo en LIFE Leadership School, desde donde proponen cursos de comunicación, resolución de conflictos, coaching… Trekkings formativos a lugares como Nepal, Perú, Patagonia.. Campamentos para adolescentes en los Pirineos y formaciones para Empresas y equipos de directivos desde La Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban. Tambien son guías de montaña y piragüismo

Cómo mejorar la autoestima: Preparar el camino

¿Quieres mejorar la Autoestima? Aquí presentamos qué tener presente para empezar a mejorar la autoestima en adolescentes y adultos. Aspectos útiles a tener en cuenta para preparar un camino que va a requerir altas dosis de Inteligencia Emocional, diversión, retos, cierto orden y fe, en uno mismo y en los demás.

¿Qué es la autoestima? La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos en un momento dado. Esa evaluación que cada un@ tiene de sí mism@ que a la vez  se nutre y propicia tanto sensaciones como situaciones.

Autoestima

Es, por lo tanto, algo que fluye según la interpretación que hacemos de la  información que obtenemos de cada momento, tanto de ahí fuera como de nuestro interior. Y al mismo tiempo algo que nos predispone ante nuevas experiencias y las vivencias que tengamos de ellas. Abarca varios factores intrínsecos de la Inteligencia Emocional.

Tras esta introducción es importante matizar si el interés que tienes, lector, sobre el artículo radica en mejorar la autoestima o en ayudar a alguien a mejorar la suya. Exigirá, en cualquier caso el ejercicio de abstraerse por unos instantes y tratar de observar la visión general que ofrece este artículo. Deja tu vocecilla y las conclusiones para cuando hayas acabado de leer y estarás más predispuesto a sacarle el jugo.

 

 Es normal atravesar periodos de tiempo más flojos, has de saber que  se puede mejorar la autoestima, a cualquier edad.  Se le suele asignar mayor criticidad a la baja autoestima cuando surge en niños o adolescentes, pues se considera que es entonces cuando mayor potencial de desarrollo tenemos. Por lo que a su vez es también frecuente encontrar adultos que no reconocen estar pasando por un periodo de baja autoestima, creyendo que son demasiado “adultos” como para cambiar o llegar a sentirse mejor. En cualquier caso podemos decir que la autoestima es como una bola con inercia, que se va forjado por diversos factores durante el desarrollo de una persona (infancia, adolescencia, edad adulta) y que puede cambiar si le dedicamos atención y trabajo durante unos cuantos meses.

El impacto de un estado de baja autoestima puede afectar no sólo a la persona en cuestión, sino también a quienes le rodean y al contexto o clima  exterior. Y a la inversa. Adquiere, por lo tanto, una dimensión sistémica; nos será útil tenerlo en cuenta de cara a mejorar la autoestima. Es decir, se trata de mirar el asunto con amplitud de miras no sólo poniendo el foco en uno mismo, ni tan sólo en los demás o en el contexto, más bien en su conjunto. De algún modo se trata de ganar perspectiva.

La realidad es un concepto relativo. Ante un mismo acontecimiento la vivencia y su posterior valoración, pueden ser tan diversos como personas a las que se les pregunte.

 

Quien tiene una baja autoestima, en un momento dado, además de tener malas e incómodas sensaciones –como la que por ejemplo aporta la ansiedad-, siente poca confianza en sí mismo,  es muy sensible a sus limitaciones  y puntos débiles preconcebidos y poco a los fuertes. Tiende a actitudes muy conservadoras ante el riesgo, mejor no ganar nada que afrontar la posibilidad de perder. Imagina unas “gafas” que al ponértelas, te hiciesen sentir desganado, sin grandes sueños, un tanto desgraciado y atrapado bajo un disfraz. Son las que lleva puestas durante todo el día.

Con tal de hacernos a una idea de lo que puede implicar tener la autoestima baja, imaginemos ahora como responderías a una situación en la que con esas “gafas de la baja autoestima” puestas:

  • Siendo niño, se te ha olvidado la bolsa de la comida en casa.
  • Siendo adolescente, te hacen salir a exponer algo frente al resto de alumnos.
  • Siendo adulto, tu pareja te transmite lo mucho que te necesita y depende de ti.
  • Siendo padre, a tu hijo le van mal los estudios o el trabajo.

Para remarcar la diferencia, imagina cómo responderías a cada una de las situaciones anteriores bajo unas “gafas” que al ponértelas te hiciesen sentir confiado, sereno, conocedor de cosas a mejorar en ti y también de aquello que se te da mejor.

Con una autoestima baja, condicionamos las situaciones y experiencias que ocurren a nuestro alrededor, propiciando que ese proceso se perpetúe. No obstante, siempre hay posibilidad de un factor sorpresa, estímulos que pueden surgir súbitamente y que nos hacen responder de manera distinta, dejando nuestra percepción a la baja a un lado y actuando de tal manera que ,de repente, reconocemos un logro en nosotros. Una meta cumplida, algo de lo que alegrarnos y sobre lo que recapacitar, para hacer una autoevaluación más certera y mejorar la autoestima.

Quien piensa que en el siguiente paso va a tropezar, está incrementando la probabilidad de hacerlo. Y claro, quien piensa asiduamente en determinada oportunidad, propicia que acabe sucediendo.  Esto es debido al concepto de “ensayo mental”, que es la visualización de un evento futuro y que crea nuevas cadenas neuronales, por ejemplo se emplea en el ámbito del rendimiento deportivo, visualizando los movimientos de ese salto, carrera o gesto técnico deseado. Es un modo de predisponernos a que algo ocurra, aunque no resulte útil obsesionarse con ello.

 

Quien se relaciona con alguien que tiene baja autoestima, como decíamos, se ve influenciado en función de la naturaleza de la relación y del contexto en el que acontezca. No es lo mismo vivirlo como madre, que como jefe en situación de crisis, que como hijo en paro, compañero de trabajo o como pareja a la que uno quiere conservar a toda costa, ni mucho menos como un absoluto desconocido con el que coincidimos en un viaje. La sensación común es la absorción de gran cantidad de energía por parte de la otra persona, el cómo reaccionamos momentáneamente es complejo de abarcar.

Podemos decir, no obstante, que si la baja autoestima impacta en la relación durante mucho tiempo, las respuestas tenderán a ser disonantes, llegando a mostrar escepticismo, rechazo, agresividad o egocentrismo.

Un efecto asociado a mejorar la autoestima es el de tener relaciones más satisfactorias para todos los que forman parte de ellas. Estar a gusto con alguien, disfrutar relajadamente, atraer y sentirse atraído o sentirse motivado por un compañero, un empleado o un jefe son ejemplos del impacto que puede tener en las relaciones.

 

Según el nivel de estrés de la situación afrontada por una persona con baja autoestima se producirán cambios hacia la mejora o hacia el empeoramiento. Con niveles demasiado bajos de estrés la apatía y la falta de activación podrán conducir hacia estados de pasividad y mayor aislamiento. Por el contrario, niveles demasiado altos de estrés reforzarán la desconfianza en uno mismo y aumentarán la sensación de miedo. Existe pues un nivel de estrés óptimo en el que hallar la motivación, el reto asumible, algo por lo que merezca la pena un poco de esfuerzo y riesgo.

 

Ingredientes básicos para mejorar la autoestima (la tuya y la suya)

Son puntos aplicables tanto por la persona que quiere mejorar la autoestima como por la que quiere ayudar o acompañar a otra, a mejorarla.

01_03Divertirse no cuesta tanto y nos hace sentir sensaciones óptimas para comenzar a mejorar nuestra autoestima y la de los demás. Busca pequeñas actividades que te diviertan y que dependan de ti sin perjudicar tu salud ni la de otros. Sonreír es algo que beneficia tanto al que lo hace como al que lo presencia. ¡Ah! No cuenta seguir haciendo lo mismo que hasta ahora: si nada cambia, nada cambia.

2Fijar pequeños retos, hitos que cuesten algo de esfuerzo pero que sean realizables. Es seguir la consigna de desarrollo próximo, aprendiendo de forma simple y no siempre fácil. Lo cual contribuye a entrenarse a niveles de estrés óptimos, que generen motivación e interés y que a su vez, impliquen aprendizaje con el que poder avanzar en un entorno no controlado.

01_05Establecer un equilibrio, cierto orden en la cotidianeidad. Dicen aquello de que el hábito hace al monje, pues con nuestros cerebros, pasa lo mismo. Diversos estudios indican que un periodo de 3 a 6 meses suele ser suficiente para consolidar cambios en nuestros patrones de conducta y mejorar la autoestima. Por lo que hay que tomárselo con calma y tratar de que haya una continuidad y regularidad. Pautas básicas como dormir entre 7 y 8 horas, levantarse temprano, hacer ejercicio físico con regularidad, comer equilibradamente y dedicarse atención, serán grandes aliados. Levantar la cabeza y emplear el cuerpo al aire libre frente a estar pegado a un móvil o a un ordenador, mucho mejor.

4Tener fe en uno mismo, y en los demás. Confianza, intención en que, tras la tormenta –cualquiera-, siempre viene la calma. ¿Cómo confiar cuando precisamente uno siente desconfianza?

Por naturaleza podemos desear el bienestar propio o ajeno con inmediatez. Prueba a mantener la serenidad ante el llanto, que no pasa nada por llorar. Date y dale tiempo para que las cosas vayan cambiando poco a poco. Tendemos a querer liberarnos de la carga acumulada de ansiedad que provoca el malestar ajeno al tener pequeños avances, y es un camino en el que se suele dar dos pasos y retroceder uno.

La comunicación, expresarnos y escuchar,  nos sirve para no reprimir lo que nos ronda por dentro y a abrirnos a novedades.

Fijar plazos razonados, en los que cumplir pequeñas metas, contribuye a generar compromiso y criterio ante el siguiente paso. De vez en cuando párate a mirar atrás y a valorar el esfuerzo dedicado al camino recorrido. Si te está costando siempre puedes recurrir a un profesional que te ayude a mejorar la autoestima.

01_09Entrénate en Inteligencia Emocional y en liderazgo, aprenderás a mantener un equilibro en hacer y dejar hacer que las cosas vayan a mejor, las tuyas y las de los demás. Los retos forman parte de la vida.

 

 

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Pablo Lapuente

Fundador/Instructor en LIFE Leadership School (www.lifeleadershipschool.com)

Formador y Coach especializado en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional

Guía de Montaña y de Piragüismo

Artículo completo publicado en : Cómo mejorar la autoestima: Preparar el camino | LIFE Leadership School

Cómo mejorar la autoestima II: La espiral de la autoestima baja

Medidas para salir de la espiral de insatisfacción, autocrítica, indecisión, necesidad de agrado o ansiedad atribuidas a la autoestima baja

(Nota al lector/a: añado el primer párrafo del artículo “Cómo mejorar la autoestima: Preparando el terreno” con tal de introducir el tema)

¿Qué es la autoestima? La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos en un momento dado. Esa evaluación que cada un@ tiene de sí mism@, que a la vez  se nutre y propicia tanto sensaciones como situaciones.

Es, por lo tanto, algo que fluye según la interpretación que hacemos de la  información que obtenemos de cada momento, tanto de ahí fuera como de nuestro interior. Y al mismo tiempo algo que nos predispone ante nuevas experiencias y las vivencias que tengamos de ellas. Abarca varios factores intrínsecos de la Inteligencia Emocional.

Cuando todo se hace cuesta arriba..

Fábula de la autoestima y la bañera

Muchas veces empleo esta fábula para concienciar de los efectos de la autoestima baja y promover un plan de acción al respecto.

Imagina una bañera, con un grifo que da entrada al agua y un desagüe que le da salida. El nivel de agua que tiene en un momento dado la bañera, representa la autoestima. Es normal que el nivel de agua de la bañera sea distinto según cuando la miremos, puesto que la autoestima fluctúa conforme sacamos “lecturas” de nuestras experiencias. Normalmente, una conclusión positiva de una determinada experiencia (como por ejemplo “he aprobado una oposición y me alegro de haberlo conseguido”) hace que el grifo de entrada vierta un punto de agua. No obstante, una conclusión negativa de otra experiencia (como por ejemplo “se me ha quemado la cena que llevo horas preparando para mis invitados”) hace que el desagüe pierda un punto de agua. De la alternancia de entrada y salida de agua, la bañera dispone de un determinado nivel que va variando en cada momento.

Es normal, cuando coinciden varias experiencias que interpretamos como negativas o incluso en combinación con alguna lectura en negativo a la que le atribuimos mayor peso (“se han burlado de mi en el trabajo, colegio..”), que nuestra autoestima baje. Generalmente saldremos por nuestro propio pie de esa situación, con nuevas lecturas positivas  de otras experiencias, y el nivel de autoestima –de agua en la bañera- subirá.

Es decir, tanto el grifo (experiencias interpretadas positivamente), como el desagüe (experiencias interpretadas negativamente) implicarán la misma cantidad de agua cada vez. El grifo añadirá un punto de agua a la bañera y el desagüe se lo quitará.

Además, en esa bañera hay un limbo, un determinado nivel de agua (autoestima) a partir del cual, si nuestra bañera está por debajo, cambian los flujos de entrada y salida: con la autoestima baja -por debajo de ese limbo- cada experiencia positiva sumará un punto de agua y cada experiencia negativa restará tres puntos de agua. Miraré la bañera más sensibilizado a ver las pérdidas, las reglas de juego habrán cambiado, el modo de fluctuar de nuestra autoestima generará un círculo vicioso, ya que tenderé a no correr ningún tipo de riesgo para “asegurar” que no pierdo todo el agua, que no me quedo sin autoestima.

¿Qué pasa si tengo la autoestima baja? Indicadores de la autoestima baja

En ese punto –en el que el nivel de agua de la bañera está por debajo del limbo- gran parte de los “indicadores de la autoestima baja” aparecerán en la persona:

  • Inseguridad/indecisión. “No sé qué hacer.., haga lo que haga no me gusta/será peor.., no hay mejor opción que la de seguir no haciendo nada”
  • Autocrítica regular, cotidiana y sutil, ante cualquier potencial de cambio (procesos de autosabotaje). “No te lo mereces”, “Eres demasiado / demasiado poco..”, “no vale la pena”, “qué dirán de ti..”
  • Insatisfacción. “Nada me satisface.., ni me motiva.., alguna cosa no está mal pero tampoco me hace ser feliz”
  • Aparición de comportamientos tóxicos: amurallamiento, “culpabilización”, estar a la defensiva o el desdén
  • Impulso de complacer a l@s demás, búsqueda desmedida de aprobación ajena
  • Ansiedad
  • Incremento de la sensibilidad ante los “estándares sociales”. Las diferencias entre “lo que creo que soy” con respecto a “lo que debiera ser” se agudizan y se vuelven críticas
  • Náusea de rol: “no me gusto a mi mism@”

La espiral

Manifestar alguno de estos indicadores no es sinónimo de autoestima baja. Insisto en que es normal pasar por fases de desatino a lo largo de la vida, en mi opinión forma parte natural de nuestro desarrollo.

No obstante, cuando aparecen todos estos indicadores, o casi todos, en un período prolongado de semanas, e incluso meses, podemos sospechar que los efectos de una autoestima baja están haciendo mella. La sensación de vivir en una espiral de despropósito, en la que cada vez existen menos opciones y disposición a hacer algo al respecto convierte la experiencia de vivir en algo gris, apagado e insípido, acompañado de episodios de sufrimiento.

Creo que precisamente ese sufrimiento es la clave para salir de la espiral. Supone un estímulo suficientemente fuerte como para motivarnos a cambiar, partir hacia un estado más satisfactorio.

Salir de la espiral

Y aquí llega lo difícil: salir de esa espiral de autoestima baja. Como consideraciones previas he observado que en función de la personalidad la respuesta es mejor a determinadas estrategias que otras, no obstante, como principios generales para mejorar la autoestima baja, y romper la espiral:

1.Conocer el contexto e implicaciones de la autoestima baja. Es decir, ser consciente de los indicadores, funcionamiento e implicaciones de la autoestima baja. Supone reconocerse en esa situación y comprenderla. Empezar a hacer “cosas” sin la percepción de que las hacemos con una finalidad concreta, con una estrategia, fácilmente nos conducirá a la frustración y la desmotivación por el propio cambio. Reconocer un estado propio de autoestima baja, lo que ello supone y lo que podemos hacer al respecto, ayuda.

2.Haz un seguimiento de tus procesos de autocrítica / autosabotaje ante el cambio, de cuándo aparecen esas voces de “autocrítica” (qué estaba pasando en esa situación, cuál ha sido el mensaje/s de “autocrítica”, qué sensaciones has notado en ese momento). Anótalos y conócete. Es un gran paso para darte cuenta de su impacto, y así, gestionarlos. Por gestionar esos procesos de autocrítica me refiero a que, una vez los identificamos, no dejarse limitar por ellos.  

Por ejemplo ante cualquier iniciativa de cambio –a mejor- de rutina, o deseo por mejorar nuestra vida, aparecerán “voces” en nuestro interior del tipo –Ufff, no podré conseguirlo”-, -“es demasiado difícil para ti”-, -“se van a reir de ti”-.  Sin esta labor de seguimiento, ni nos damos cuenta de que lo hacemos y por lo tanto nos autolimitamos. Ni siquiera iniciamos el cambio, no llegamos a mover un dedo. Una vez empezamos a ser conscientes de esos mensajes de autocrítica / sabotaje podemos hacer uso de la autogestión, no dejándonos condicionar por las mil y una sensaciones de miedo, comodidad, vergüenza.. que puedan surgir y avanzando en lo que nos habíamos propuesto.

3.Ahondar e identificar qué es realmente importante en tu vida. Qué te hace/haría vibrar, sentir pleno, sentirte armoniosamente a gusto. Esto supone definir tus propios valores de referencia

No hablo de los típicos conceptos Disney de familia, amigos, pareja, trabajo, hijos, salud, dinero y amor. Hablo de lo que realmente es importante para ti, y de lo que ello implica en tu vida. Puedes partir de uno de los “tópicos” anteriores como por ejemplo la familia y acabar dándote cuenta que para ti, lo que la hace tan importante es el sentido de pertenencia, o el factor de querer y ser querido, o el de incondicionalidad, o el de cuidar de los demás… para cada persona podría tener una implicación distinta bajo la misma “cáscara” de la palabra familia. Es de esas implicaciones más profundas donde hallaremos nuestros valores personales de referencia.

4.En base a tus valores de referencia, establece una estrategia de definición de retos/objetivos alcanzables. Pequeñas acciones de cambio que representen dar vida a tus valores, dar vida y representar lo que realmente es importante para ti.

Tomando uno de los ejemplos del apartado anterior, si partiendo de la familia como algo realmente importante para ti, te dieras cuenta de que en realidad lo que la hace tan importante es el “cuidar de los demás”, podrías incorporar una NUEVA acción a tu vida que diese vida, que representase ese “cuidar de los demás”. Como por ejemplo el dedicar una hora a la semana de voluntari@ en el casal del barrio o el activamente tratar mejor y con cariño a l@s que están a tu lado, o a tus compañer@s de trabajo o a determinad@ amig@… Aquella acción nueva, que suponga algo que no has hecho hasta ahora, que tenga sentido para ti, y que represente ese determinado valor. Sé concreto en definir cómo y cuándo vas a llevar a cabo esa nueva acción.

5.Define cómo quieres que sea tu día a día, tu vida cotidiana, tu rutina. Aplícalo. Establece tu agenda, tu hora de levantarte, el tipo de comida que quieres consumir, qué hacer con las horas muertas disponibles, a qué hora irte a dormir, cuántas horas de dedicación al ejercicio físico/deporte,.. .

6.Diviértete. Por absurdas, criticables o infantiles que te parezcan las ideas que surjan al pensar sobre qué te hace/haría divertirte, llévalo a cabo –siempre y cuando no impliquen daño propio o ajeno-. A lo mejor es darte un capricho puntual –por puntual hemos de entender especial, es decir que no forme parte de tu rutina-, ir al cine, o a un concierto, o tomarte un helado o irte a hacer un masaje o spa, al teatro, a un museo.. lo que sea que te haga sentir diversión. Date el permiso de disfrutar de vez en cuando.

¿No te satisface tu vida tal y como la sientes ahora? En gran medida depende de ti cambiar a mejor, vale la pena. Tú puedes.

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Pablo Lapuente coaching

Pablo Lapuente
Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School
Formador y Coach especializado en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional
Guía de Montaña y de Piragüismo

#LIFE a tomar viento #atomarviento | LIFE Leadership School

Queremos darle todo el sentido a #LIFE a tomar viento #atomarviento , para disfrutar de mucha vida. Aquí te lo explicamos brevemente

Vemos a nuestro alrededor, incluso a veces en nosotros mismos, una tendencia a meternos en una rutina fácil, algo cómoda, que nos invita a vivir de un modo aséptico y superficial. Lo sabemos, nos proponemos cambios, lo intentamos duro y a veces, lo conseguimos. Somos privilegiados testigos de la superación de personas a nuestro alrededor que quieren más de la vida, quieren disfrutar del esfuerzo, la aventura y el aprendizaje paso a paso, dando lo mejor de sí mismas y fomentando lo mejor en los demás. En algún momento han dicho –basta- y lo han ido a buscar. Han ido a tomar viento, más literalmente que nunca.

Ese es nuestro mensaje en #LIFE a tomar viento #atomarviento

Para el 2019 te deseamos aventura, naturaleza, aprendizaje, autenticidad, superación y conexión, en resumen: te deseamos MUCHA VIDA

Feliz Navidad

#LIFE a tomar viento #atomarviento

Enlace a Youtube: https://youtu.be/C8YolCTsjH8

 

equipo LIFE

Pablo Lapuente y Toni Abelló
Pablo es Coach/formador y Toni es formador y diseñador de contenidos. Desarrollan habilidades de Inteligencia Emocional y Liderazgo en LIFE Leadership School, desde donde proponen Trekkings formativos a países como Nepal y Perú, Campamentos para adolescentes en los Pirineos y Formaciones para Empresas desde la Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban. También son guías de montaña y de piragüismo (Pablo)

Origen: #LIFE a tomar viento #atomarviento | LIFE Leadership School

#LIFE a pastar fang #apastarfang

Volem donar-li tot el sentit a #LIFE a pastar fang #apastarfang , per a gaudir de molta vida. Aquí t’ho expliquem breument

Veiem al nostre voltant, inclús a vegades en nosaltres mateixos, una tendencia a ficar-nos en una rutina fàcil, un punt còmoda, que ens invita a viure d’una manera asèptica i superficial. Ho sabem, ens proposem canvis, ho intentem dur i, a vegades, ho aconseguim. Som privilegiats testimonis de la superació de persones al nostre voltant que volen més de la vida, volen gaudir del seu esforç, la aventura i el aprenentatge pas a pas, donant el millor de sí mateixes i fomentant el millor en els altres. En algun moment han dit – prou- i s’han posat a buscar-ho. Anant a pastar fang, més literalment que mai.

Aquest és el nostre missatge a #LIFE a pastar fang #apastarfang

Per al 2019 et desitgem aventura, natura, aprenentatge, autenticitat, superació i connexió, en resum: et desitgem MOLTA VIDA

Bon Nadal

#LIFE a pastar fang #apastarfang

Enllaç al Youtube: https://youtu.be/fdAB1v9pGb8

 

equipo LIFE
Pablo Lapuente i Toni Abelló
Pablo és Coach/formador i el Toni és formador i dissenyador de continguts. Desenvolupen habilitats d’ Intel·ligència Emocional i Lideratge a LIFE Leadership School, des d’on proposen  Trekkings formatius a països com Nepal i Perú, Campaments per a adolescents als Pirineus i Formacions per a Empreses des de La Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban. També son guies de muntanya i piragüisme (Pablo)

Origen: #LIFE a pastar fang #apastarfang | LIFE Leadership School

Ser dueño de mi vida

Cómo ser dueño de mi vida es un planteamiento cada vez más corriente en personas –no importa la edad- que sienten que hay más por vivir. Desde PL Coaching Lleida comparto la esencia de conversaciones que he tenido al respecto, fijando pautas para conseguirlo

  • Intencionalidad: Cualidad de intencional, relativo a la intención. Determinación de la voluntad en orden a un fin.

Tomar las riendas de la vida, tomar el volante de las decisiones. Sentir que la vida es tuya, que te pertenece. Y que se tiene poder de decisión sobre lo que uno quiere que pase. Son temas de conversación recurrentes con muchas personas a mi alrededor, y no es un asunto banal. Ser dueño de mi vida es algo que muchos deseamos, que generalmente requiere esfuerzo y que aquellos que lo consiguen -aunque sea de vez en cuando- valoran como una de las mejores experiencias de su vida.

¿Qué es ser dueño de mi vida? Hacer propias y conscientes gran parte de las decisiones que uno toma cada día. Sentir que la vida te pertenece y que eres coprotagonista de ella –lo de “co”, porque igual que tienes impacto en la vida de los demás, otros también lo tienen en la tuya”. Aquí entran la libertad, los miedos, el riesgo, los sueños, las metas, el esfuerzo, las ideas, las limitaciones y las virtudes, tus valores personales, la rutina, el trabajo, el ritmo de vida, la pareja, las emociones, los hijos, los amigos, la familia.. muchos motivos por los que dejarse ir, o simplemente entrar en la rueda. Hablo de una rueda de hámster, un ciclo constante de correr hacia ningún propósito. También muchos motivos por los que vale la pena el esfuerzo.

ser dueño de mi vida es el ser sensible a lo que pasa a nuestro alrededor

Un modo más simple de definir qué es ser dueño de mi vida es el ser sensible a lo que pasa a nuestro alrededor. Acariciar las texturas y matices que cada día tenemos ante nosotros y que cuando les prestamos atención nos devuelven esa sensación de estar ahí, de estar vivo.

Para que quede claro, no hablo de una vida de cuento, hablo de una vida sin filtrar, con multitud de matices, algunos de ellos molestos o incómodos. Donde el frío nos hace tiritar y el calor nos hace sudar. Donde el esfuerzo nos abruma y a la vez nos hace llegar a la cima, a un gran objetivo que no se nos ha regalado y que nos hemos ganado por méritos propios.

da igual cuando uno llega a esos estados de conciencia, nunca es tarde para responder en consecuencia

Acepto y comprendo que ser dueño de mi vida no es tarea fácil, y que muchas veces nos damos cuenta de aspectos importantes en nuestras vidas una vez ya han pasado. A veces incluso cuando ya no los tenemos a mano o el “daño” ya está hecho. Eso invita a rendirse, a tirar la toalla o a mirar hacia otra parte. Cuando en realidad, da igual cuando uno llega a esos estados de conciencia, nunca es tarde para responder en consecuencia. Aún sabiendo que esa respuesta no será escuchada del modo en que quisiéramos.

En esos momentos en los que uno despierta y lanza una intención … estamos siendo dueños de nuestras vidas

En esos momentos en los que uno despierta y lanza una intención al aire de una puesta de sol, de un paisaje en la naturaleza o de una situación detonante, estamos siendo dueños de nuestras vidas. Estamos viviendo. Ese es el primer paso.

¿Cómo ser dueño de mi vida? Siendo intencional. Definiendo qué quiero y para qué lo quiero, contribuyendo a que acabe pasando. Dedicándose tiempo y espacio a uno mismo, aunque sea una vez al mes. Aceptando el fallo como una posibilidad y fijando objetivos de un modo progresivo. Ejemplo:

 

“Víctor quiere inicialmente hacer (más) deporte, peeeero su trabajo, que le gusta y a la vez le exige mucha dedicación (tiempo) no deja hueco para ello.

Quiere hacer deporte por salud. Se da cuenta de que ha engordado/adelgazado y que se tiene un poco dejado.

Decide, primero, fijar dos tardes a la semana en las que salir puntual del trabajo. Y segundo, lo comunica a su entorno profesional cercano. Comunica su propósito y su objetivo. Se compromete con él igual que lo hace con los profesionales.

Cuando ya ha consolidado su intención inicial y cada semana dedica esas dos tardes a hacer deporte, incrementa a una tercera tarde la dedicación al deporte. El para qué sigue siendo el mismo, mejorar en salud, lo que le añade también el ganar en calidad de vida. Eso le hace pensar.

Una vez al mes se dedica 2 horas, generalmente dándose un reflexivo paseo por el campo, a eso que le hace pensar: ganar calidad de vida.

Para él, en este momento, calidad de vida implica viajar. Peeeeero, ni tiene ahorros ni turnos vacacionales suficientes para hacer ese gran viaje con el que ha ido fantaseando. Empieza ahorrando poco a poco hasta comprarse una moto e irse  un fin de semana al mes a recorrer parajes accesibles desde su ciudad…”

 

Víctor empezó a ser dueño de su vida cuando alineó:

  1. Su intención: mejorar su salud y cuidarse + ganar en calidad de vida
  2. Su objetivo: hacer deporte 2 veces por semana, posteriormente 3 + viajar, de momento un fin de semana al mes
  3. Sus acciones al respecto: Comunicando sus propósitos, fijando momentos para ellos (en su agenda personal)

Y eso empezó con una chispa de conciencia, ¿Cuál es la tuya? ¿Qué es lo que realmente quieres?

 

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Pablo Lapuente coachingPablo Lapuente

Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School

Formador y Coach especializado en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional

Guía de Montaña y de Piragüismo