Del gimnàs a l’Annapurna, una experiència emocional que enganxa | Lleida.com

Qui s’aconforma amb posar-se reptes a principis d’any del tipus “vull deixar de fumar”, “aniré al gimnàs cada dia” o “deixaré els croissants”? Com a mínim, els membres de l’empresa lleidatana Life Leadership School no ho fan. I el grup que l’any passat els va seguir a les muntanyes de l’Himalaya a través de la secció Ekke Natura, tampoc. De fet, enguany hi ha prevista una nova expedició, aquest cop al Perú, i el plantejament és que no hi ha límits, “tothom ho pot fer” assegura un dels responsables, Pablo Lapuente.

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Autogestión de sensaciones en Raquetas por la Vall d’Aran. Lo que la naturaleza nos enseña | LIFE Leadership School

Claves de la autogestión, sobre cómo gestionar las sensaciones y su repercusión al valorar situaciones y tomar decisiones. Y de cómo el conocerse mejor nos hace más libres

El recuerdo de aquellas travesías en raquetas de nieve por la Vall d’Aran , Vall de Riu Malo -Baciver y ascención als Tucs de  Miei (2.257m), Cap des Clòsos (2.417m) y Pedescals (2.373m), quedó como  “bueno”. Lo escribo entre comillas para delatar el maniqueísmo imperante en nuestro modo de valorar las cosas: o bueno o malo, positivo o negativo, blanco o negro,  cuando es en los matices donde precisamente podemos hallar más valor para nuestras experiencias y –cómo no- aprendizajes.

Es en los matices donde precisamente podemos hallar más valor para nuestras experiencias

Ahondando en ese recuerdo con tal de desglosarlo y tratar de redactar una reseña aceptablemente enriquecedora rápidamente me han venido algunos de esos matices –que también he ampliado observando fotos que saqué de aquellos días-.  Multitud de estudios apuntan a la relación entre los recuerdos y las emociones: en resumen, resulta más fácil acceder a los recuerdos si van asociados a emociones (de la interacción del hipocampo y la amígdala, ambos en el sistema límbico cerebral). De aquí podríamos sacar un nuevo post sobre cómo incrementar la eficacia del aprendizaje en cualquier ámbito educativo…

Resulta más fácil acceder a los recuerdos si van asociados a emociones

El primero de esos matices corresponde a una emoción de responsabilidad sobre un fallo que cometí en la planificación de esas travesías. Tuve en cuenta estrictos criterios de planificación en marchas de montaña: el terreno, la meteorología y el grupo, pero no reparé en el número de coches necesario para regresar todos a casa. Podría quedarme tan sólo con que “fue un simple fallo” o con que gracias a Dunia (que casualmente se encontró con unos amigos que cubrirían el mismo recorrido) “fue resuelto”. No obstante siempre hay más, y lo que originó precisamente ese fallo fue una carencia en mi propia autogestión, el día anterior antes de salir. Me explico:

Lo que originó precisamente ese fallo fue una carencia en mi propia autogestión

Ultimamos la logística el día anterior mediante comunicación whatsappil, en el que no quedaba claro quién iba a traer su coche al punto de salida. Ya por la mañana seguía sin haber demasiada claridad al respecto aunque finalmente se dispusieron los coches necesarios para la ida –pero no para la vuelta-. El caso es que me resultó incómodo en ambos casos poder sonar “borde” y ello minó mis capacidades resolutiva y clarificadora. Lo acabé pagando horas después con una profunda emoción de responsabilidad, de no haber estado a la altura. –La próxima vez aunque me haga sentir un poco incómodo, abogaré por ser menos políticamente correcto y más resolutivo-, concluí.

Segundo matiz, vamos a hablar de sensaciones, y su repercusión al valorar situaciones y tomar decisiones.

Cuando llegamos al Pla de Beret, a eso de las 11h, nos encontramos un panorama poco favorable, una densa niebla pegada al suelo dificultaba incluso la salida a pie del parking. No se veía nada más allá de 20 metros. Además hasta que no se domina la técnica, las raquetas suelen resultar incómodas lo cual sumado al frío conjuró unas sensaciones que cualquiera del equipo podría haber sentido más o menos así -lo exagero un poco, con vuestro permiso-:

  • Joder, después del viaje de cerca de 3 horas que nos hemos metido encima no se ve nada
  • Uff, qué pereza salir del coche, hace un frío que pela, me voy a poner encima el forro polar, el de repuesto e incluso la chaqueta impermeable
  • Buah, ya antes de empezar tengo las manos heladas y aún tengo que ponerme las raquetas
  • Ostras, ya estamos caminando en fila india y creo que me he puesto mal la raqueta de la derecha porque me roza en la tibia. Mejor no paro ahora que ralentizaré al grupo
  • ¡Qué calor tengo de repente! Estoy sudando y necesito parar ya. Paro.
  • Esto es precioso, ¡estamos en medio de la nada!
  • No debería haber venido, no estoy en forma y me cuesta esfuerzo avanzar
  • ¿Por qué van tan rápido? ¡Me estoy empezando a ahogar y no voy a poder aguantar hasta el final!
  • ¿Por qué vamos tan lentos? A este ritmo no podremos llegar als Estanhs de Baciver
  • ¿Ahora paramos? Si justo me he quitado yo el abrigo hace 2 minutos, ¡estoy cogiendo frío otra vez!
  • ¿Ya paramos? Pues yo no me quito nada de ropa porque aún no he entrado en calor
  • ¡Un alud! ¡Qué preciosidad y suerte poderlo ver en directo!
  • ¡Un alud! ¿Será peligroso estar aquí?

No deja de ser una figuración, de hecho, a la media hora de marcha ya avanzábamos a un ritmo constante que nos llevó a nuestro objetivo del día, els Estanhs de Baciver. Eso sí, de aquello con lo que cada un@ se haya sentido identificad@, ¿de qué manera influye en nuestra valoración de un momento concreto y en nuestro comportamiento? Es como ponerse unas gafas de sol en la que en vez de ofrecer un mero filtro solar, ofrecen un filtro emocional que condiciona nuestra percepción exterior e incluso nuestro modo de actuar.

Las sensaciones y su repercusión al valorar situaciones y tomar decisiones, ¿cómo gestionarlas?

Ya, bien, ¿pero cómo gestionarlas para tener “mejores experiencias” o “actuar conforme a lo que un@ quiere”? En resumen:

  1. Definiendo previamente qué tipo de experiencia quieres tener (qué quieres obtener, cómo quieres que sea la vivencia, qué quieres aportar tú a la experiencia)
  2. Siendo progresivo en la experimentación de estímulos
  3. No apostando todo a una sola experiencia: las sensaciones de esfuerzo, incomodidad e incluso dolor ligero se soportan mejor cuando se ha pasado por ellas varias veces, intencionadamente y con una finalidad.Un claro ejemplo de ello lo hallaréis en el entrenamiento deportivo, una sesión de spinning, body pump, pilates, running…  podía implicar mucho esfuerzo –y sacrificio- las primeras veces, pero luego poco a poco vamos siendo capaces de asimilar y normalizar esas sensaciones, mediante la autogestión.
  1. Teniendo constancia en lo planificado. Siguiendo el mismo ejemplo del entrenamiento deportivo, ir sin plan o no ser constante en él, nos llevará a una conclusión errónea: no mejoro en cuanto a esas sensaciones. ¿Qué esperas, si cada vez estás empezando de nuevo?
  2. Enfocándote en más cosas que las propias sensaciones, como en los aspectos que hayas definido en el punto 1. Por ejemplo, si quiero que mi experiencia sea un motivo de sociabilización, ¿algo habré de hacer al respecto, no?
  3. Recordándote tu propia finalidad en hacer lo que haces. Seguramente sacarás a flote aquello que SABES por lo que vale la pena esforzarse.
  4. Procura planificar de tal manera que antes de empezar tengas todo dispuesto. En cuanto al ejemplo de la progresión en raquetas: no te dejes llevar por la primera impresión, abrígate según las circunstancias, emplea el material necesario, dedica el tiempo necesario a colocarte adecuadamente las raquetas, sigue los consejos del instructor y si no estás conforme o tienes dudas, pregunta.

Cuántas veces nos damos cuenta de que vamos de bólido en nuestro día a día

Cuántas veces nos damos cuenta de que vamos de bólido en nuestro día a día, sin reparar en detalles como nuestra propia dedicación, bienestar  y salud, o en el de los demás. Que llegamos tan justos a las cosas que ya partimos con mal pie, o ¿estando sin estar?

Gracias a las sensaciones que nos da el cuerpo, estando un poco atentos, podemos reorientar nuestro rumbo hacia hábitos de vida más placenteros.

Tercer matiz, tanto en el primer equipo como en el segundo, con los que hicimos las travesías en raquetas por la Vall d’Aran, imperaba la voluntad de conseguir una meta, lograr un objetivo. Els Estanhs de Baciver en un caso, y la ascención als Tucs de  Miei (2.257m), Cap des Clòsos (2.417m) y Pedescals (2.373m), en el otro. Eso sí, siempre hay más.

¿Esas metas eran de sí o sí? ¿O había otros aspectos que también era importante que respetáramos? De nuevo, los matices. Surge la emoción de valores contrapuestos, la duda, la incertidumbre:

¿Llegar a las tres cumbres con la sensación de logro que ello supone?

¿Arriesgarse a cubrir un itinerario demasiado largo que acabase brindando sensaciones que tiñesen de gris la experiencia?

¿La meta ha de ser un punto en concreto, muy definido? ¿o ha de tener cierto margen?

¿Hay en el logro, en la consecución de objetivos, un componente emocional ligado a la autoestima?

Cada respuesta a estas preguntas nos ha de servir para conocer algunos de nuestros patrones primarios sobre nuestra manera de ser. Conocerse mejor implica ampliar el propio rango de bienestar, tomando mayor sensibilidad sobre lo que pasa a nuestro alrededor.  Es, por lo tanto, un modo efectivo de tener más opciones sobre las que escoger y mayor criterio a la hora de decantarnos por unas en detrimento de otras.

Conocerse mejor nos hace más libres. Y no por ello dejar de estar sujetos a lo desconocido o lo inesperado, siempre hay más

La voluntad de conseguir metas, alcanzar objetivos implica capacidad de autogestión, no nos exime de esfuerzo, dolor y –claro que sí- sensaciones para toda la vida al conseguirlas. Y si no, que nos cuente nuestra amiga Edurne Pasaban su hazañas y retos alcanzando las 14 cumbres más altas del planeta.  Pasamos a saludarla, ¡pero se nos olvidó preguntar!

 

 

 

 

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Pablo Lapuente coachingPablo Lapuente

Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School

Formador y Coach especializado en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional

Guía de Montaña y de Piragüismo

 

Origen: Autogestión de sensaciones en Raquetas por la Vall d’Aran. Lo que la naturaleza nos enseña | LIFE Leadership School

Beneficios de la educación en la Naturaleza | LIFE Leadership School

Repasamos los principales beneficios de la educación en la naturaleza: Una experiencia auténtica, combinando actividad física, tiempo para uno mismo y para los demás, con actitud exploradora y en equipo. Rutas de montaña, travesías en kayak o a caballo, que hacen de un amanecer o una puesta de sol momentos realmente mágicos que nos inspiran a soñar despiertos y a sentirnos bien vivos

Origen y artículo completo en : Beneficios de la educación en la Naturaleza | LIFE Leadership School